El lado oscuro de la feminidad según Lydia Delgado



La tercera jornada de la Cibeles Madrid Fashion Week ha sido la más femenina hasta la fecha. Femenina por el número de diseñadoras en el programa, y también por la dosis de romanticismo que albergan las propuestas presentadas.


No hay nadie en este país que sepa trabajar la tendencia "black & cream" como Lydia Delgado. Su nueva colección se sirve de la ausencia de color para sumergirnos en el lado oscuro de la feminidad, con elementos de inspiración neogótica como plumas de cuervo en forma de tulipán, cruces sacras en "strass" y finísimas aplicaciones de encaje repletas de sensibilidad. Sus poderosos y rotundos vestidos -en rosa, oro, marfil y negro absoluto- muestran una languidez "vintage" exquisita y coronan sus nuevos largos con golas "arlequín" de múltiples capas.


Otra cara del romanticismo, más "avant la lettre", tiñe la colección de Miriam Ocáriz, que contrasta tejidos tecnológicos con mikados, "voiles" y gasas que aportan un hipnótico dinamismo a sus looks. La de Alma Aguilar, también muy femenina, apuesta por vestidos "lady-like" de cóctel repletos de cascadas de volantes en tejidos como la organza de seda, la muselina, el mikado y el "jaquard¨.


¨Expreso¨,es el nombre que Alvarado ha dado a una colección en la que los "leggings-leotardo" de materiales lanosos y tonos invernales conviven con vestidos de color chocolate que incorporan estilosas capelinas "sherlock". Las texturas cálidas también cobran peso en la colección de Ana Locking, que se mueve entre el look gótico y el de los desmesurados "nuevos románticos" de los ochenta, con profusión de pliegues, volúmenes, chorreras, jaretas y tejidos brillantes para imprimer barroquismo a sus piezas góticas.


Kina Fernández opta por prendas "oversize" y cárdigans de punto para una mujer firme y decidida, y también Ailanto, en cuyo desfile no han faltado sus maravillosos estampados, que se plasman en larguísimos y delicados vestidos ablusados.


Lemoniez ha presentado una colección con dos líneas bien diferenciadas: por un lado, prendas de corte recto en lana y tejidos tecnológicos; y por otro, diseños de "paillettes" en blanco y negro de estética glam.
El glamour de la tercera jornada lo firma Carmen March, que se inspira en Diana Vreeland para trazar siluetas "años cuarenta" basada en las cinturas ceñidas, los hombros marcados, los escotes redondos y los ornamentos suntuosos.


Por Pedro Zozaya y Rosana Ferreres.

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